El incidente es un acto de la naturaleza que nunca llegaremos a comprender. La crítica dará con algo para poner en los libros, pero no será más que una teoría.

★☆☆☆☆ Pésima

Tras La joven del agua, Shyamalan volvió al ruedo de la ciencia ficción con una película que no sé si considerar de terror ecológico o de empanada vegetal. El incidente (2008) es un filme que se obstina una y otra vez en demostrarnos que su premisa no funciona bien en cine. Quién sabe si podría servir como base para un capítulo de media hora de La dimensión desconocida, o como excusa para una novela moralista, lo único que se puede decir con seguridad y sin miedo a equivocarse, es que definitivamente, no funciona en cine. El director elije otro de los grandes temas de la ciencia ficción, la catástrofe planetaria, para realizar su última pirueta. El truco esta vez (porque siempre hay truco, no lo duden), consiste en despojar de la puesta de escena cualquier elemento que habitualmente relacionamos con este género. Y si quitamos a los marcianos, los monstruos, las naves y toda la parafernalia, ¿qué queda? Aire. Todo es aire en el filme, la trama, las interpretaciones, la dirección… Algo que ilustra muy bien la ridícula escena en que los protagonistas son perseguidos por el viento. Tal vez Shyamalan haya llegado a su cenit con este filme, deconstruyendo el género hasta sus últimas piezas y rodando lo que podríamos llamar un thriller abstracto. O por el contrario puede que todo sea una broma, una burla, y que él se esté riendo de nosotros desde algún lugar lejano. Ohio, por ejemplo. Quién sabe, parafraseando la película diremos que El incidente es un acto de la naturaleza que nunca llegaremos a comprender. La crítica dará con algo para poner en los libros, pero no será más que una teoría.

Lo mejor: El primer minuto.
Lo peor: Los 89 minutos restantes.
publicado por Cecil B. Demente el 17 mayo, 2009

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