Por supuesto esta versión de “Las Colinas tienen Ojos” es infinítamente superior a la versión de “La Matanza de Texas”, y de ese chiste que era “La Casa de Cera”, aquí nadie se corta un pelo, y en ocasiones se roza la brutalidad (Aaron Stanford cubierto de sangre), pero eso no la hace una película imprescindible. Eso sí, es la película de Terror con mayúsculas del verano, sin duda.
Si te gusta la sangre a borbotones, vas a disfrutar, porque aquí el liquido corre con una alegría extrema. La historia es bien fácil: ua familia en ruta por el desierto hacia California acaba cogiendo un atajo que les llevará a una zona habitada por humanos alterados por radiación nuclear que sólo saben matar, violar o descuartizar a cada infeliz que se cruza en su camino. Así, padre, madre, hijo adolescente, hija adolescente, hija mayor, marido de hija mayor y bebe conforman ese bonito núcleo familiar despistado que servirá de divertimento para tales hijos de su madre. El reparto está plagado de secundarios recurrentes, tales como Aaron Stanford ( Pyro de los “X-Men”), Emilie de Ravin ( Claire de “Perdidos”), Kathleen Quinlan (”Apollo 13″) o Ted Levine (”Memorias de una Geisha”), y por lo menos el director no es Uwe Boll. Lo dirige un desconocido Alexandre Aja, que ha dulcificado el original.
Existen dos minutos de metraje que el director cortó para poder ser calificada R en los USA. Me gustaría saber de que van, aunque seguramente el DVD los incluirá como extras. Si son más bestias que algunas de las escenas del montaje final, prefiero no verlas. Esta película no es aburrida, pero si inquietante, a veces desagradable, pero tal vez se deba a estar tan acosumbrados a versiones light y producciones de terror descafeinadas,
Ha sido un exito de taquilla en los USA. No me extraña pues es tal vez la mejor versión que se ha hecho de una película de terror en los últimos cinco años. Aún así, y como decía antes, puedes evitar correr a verla al cine, y esperar su estreno en DVD para tener cerca un cojín, o incluso pausarla para no tener indigestiones espontáneas.















