Quizás hayan sido las nulas espectativas que tenía para con ella o mi predisposición a pasar miedo esa noche, pero esta nueva odisea de James Wan me parece que reúne suficientes méritos para un cómodo aprobado.

★★★☆☆ Buena

Dead silence

A juzgar por la presentación en que nos viene envuelta su segunda película, Dead Silence (2007) (rebautizada en España como Silencio desde el Mal), parece que el joven director James Wan ha querido esta vez tomar la dirección opuesta a la de la cinta que le hiciera famoso, Saw (2004); en esta ocasión no encontraremos casi casquería o fijación por la tortura, mucho menos ese baño salido de los fotogramas perdidos de David Fincher. Si bien existe uno que otro momento gore en esta historia, el director ha optado esta vez por una nueva recreación del gótico americano, en la que el fantasma de una ventrílocua llamada Mary Shaw se hace presente para matar a la joven esposa del protagonista. Guiado por el muñeco dejado en la escena de la masacre, este ahora tiene que regresar al pueblo de su niñez, un lugar en decadencia donde los habitantes ni siquiera se atreven a revivir el recuerdo de aquel espectro que desató la venganza sobre sus familias. Este es el inicio de una película que, lo diré de una vez, he disfrutado en todo momento, muy a pesar de la mala prensa que ha recibido. Quizás hayan sido las nulas espectativas que tenía para con ella o mi predisposición a pasar miedo esa noche, pero esta nueva odisea de James Wan me parece que reúne suficientes méritos para un cómodo aprobado.

La trama sin duda recordará a muchos el marco argumental de Pesadilla en Elm Street (1984), y la verdad es que similitudes no le faltan, al menos con la primera entrega, antes de que Freddy Krueger se convirtiera en un comediante lleno de chascarrillos. No es esa la única fuente a la que Wan y su guionista Leigh Whannell nos remiten, ya que las referencias a los mejores trabajos de Dario Argento son más que evidentes, incluyendo un clímax en un teatro abandonado cuyas imágenes han sido prácticamente calcadas de Inferno (1980). La trama, asimismo, sigue la misma estructura que la de una película más o menos reciente: En la oscuridad (2003), de la que muy pocos han hecho mención y que sin embargo tiene una historia casi idéntica en la que la principal diferencia es el lei-motiv del ventriloquismo. Y hablando de esto, por favor, olvidemos a Chucky, que muy a pesar de que un muñeco siniestro sea el centro de la campaña publicitaria de Dead Silence, no hay similitud alguna. Lo que sí le reconozco a Wan es el haber conseguido resucitar ese tipo de cine que huye de la casquería fácil y se dedica a la construcción de "escenarios de miedo": el pueblo fantasma, el antiguo cementerio devorado por el bosque y el gigantesco teatro abandonado son elementos que nos están invitando a entrar en un mundo completamente ficticio, característico de aquellas historias de terror que, hasta no hace mucho, rehuían del contenido sociológico o de la fuerza del "impacto". Quien vea la película tendrá que decidir si se logra o no. Para mí, insisto, se consigue bastante bien.

Gran parte de las críticas negativas que ha recibido esta cinta se deben (creo) a su director, ya que Saw fue una película que despertó reacciones muy encontradas, por lo que las ganas de crucificar a James Wan habrán sido bastante grandes para mucha gente. En todo caso, considero que en esta ocasión se nos ha brindado una película más ambiciosa, muy distinta a su predecesora en cuanto al estilo de terror que busca mostrar, y que entre algunas de sus virtudes tiene la de ir al grano: la "investigación" del protagonista no se prolonga eternamente, y la historia se mueve rápido y de tal manera que en todo momento está pasando algo, sin largas y aburridas secuencias de transición o sub-tramas románticas que entorpezcan la historia. A nivel narrativo, quizá la mayor pega que puedo encontrarle sea el personaje del polimorfo Donnie Whalberg, que no aporta absolutamente nada aparte de un inexplicable tono cómico/chulesco completamente fuera de lugar. Más allá de eso, el "villano" está muy bien logrado, y la película contiene algunas secuencias genuinamente siniestras, como ese flashback que nos cuenta los orígenes de Mary Shaw, así como algunas de sus apariciones que destacan por su empleo de lo sugerente en vez del susto barato o la brutalidad gratuita, algo de lo que muchos cineastas hoy en día parecen haberse olvidado, y que ciertamente no esperaba encontrar en el director de Saw.

Por supuesto que tiene problemas; por supuesto que muchos de sus mejores momentos son tomados de otras películas y por supuesto que el guión tiene varias salidas inverosímiles y autocomplacientes, pero no más que El orfanato (2007) o 28 semanas después (2007), películas que se han ganado los entusiastas elogios de muchos que tildan esta cinta de poco menos que basura. Yo animaría a echarle un vistazo. Por lo menos yo he salido gratamente sorprendido.

publicado por Hombre Lobo el 11 noviembre, 2007

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