Las matemáticas no fallan, y en materia cinematográfica nos dicen que cuando se suman muchos despropósitos en un mismo filme, el resultado sólo puede ser un bodrio de enorme calibre, como resulta ser este engendro.

★☆☆☆☆ Pésima

La central

La verdad es que tampoco esperaba mucho de esta película. Suponía que sería la típica de adolescentes desinhibidos que pasan el tiempo haciendo apología de las drogas, el alcohol y la chabacanería; una cosa parecida a Viernes 13, pero a la española y más moderna. Pero me equivoqué.

Ni si quiera en la peor de las hipótesis podría haberme supuesto la magnitud del bodrio ante el que me iba a encontrar, alumbrado sin duda a la luz de alguna subvención estatal de esas que los gobiernos otorgan a ciertos artistas como pago a los servicios prestados (véase nunca Mais, No a la guerra, etc.).

Que una película como La Central se ruede, produzca y estrene en España es una indecencia, cuanto menos. Además de un guión absurdo que recurre a todos los tópicos existentes y supera con creces los límites de lo soportable, los personajes son sujetos abyectos que dan una imagen de la juventud deplorable y vomitiva, hasta el punto de que el que mayor simpatía despierta es el asesino que va pasando a cuchillo poco a poco a la pandilla de niñatos que componen el elenco, lo cual es de agradecer. Procacidades constantes y retahílas sin sentido son la base del guión, aderezados con un poco de salsa de tomate y un mucho de sin sentido.

La interpretación es de lo más artificial, sin dar ninguno de los ¿actores? en ningún momento sensación de credibilidad, mientras que la banda sonora es inexistente. Quizás lo único que se pueda salvar un poco, y sólo en momentos determinados es la fotografía, pero eso siendo muy generoso.

Este engendro, como es natural, pasó con más pena que gloria por los cines. Pero el simple hecho de que haya sido proyectado ya es de por sí irritante. Y es que esta película no hay por donde cogerla, porque todo en ella es desastroso: desde el guión a la caracterización de los personajes, los pretendidos sobresaltos o la histeria constante de la gentuza que aparece en pantalla. Pero sobre todo, esa pretensión de darle un toque de americanismo barato (niños de papá con enorme mansión, que beben cerveza, fuman marihuana sin parar y retozan por las esquinas) hacen de La Central una infumable basura que tan sólo es capaz de despertar desprecio y provocar sopor en el valiente que consiga llegar hasta el final.
Lo mejor: Que ya he pasado el mal trago de verla y puedo olvidarme de ella.
Lo peor: Sería injusto decir que algo en concreto es peor que el resto. Casi que no se puede.
publicado por Oscar Cantero el 2 enero, 2007

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.