Clint Eastwood adapta el libro de John Carlin con total corrección y civismo. El personaje de Madiba no podía ser encarnado por otro, nada más que por el sabio y experto Morgan Freeman. Que junto al personaje de François Pienaar están provistos de sentimientos tan humanos como el afecto y el amor a su país. Un mensaje positivo para una película muy concluyente, que se limita a ser tan correcta como olvidadiza.
Lo mejor: Una historia narrada con pasión.
Lo peor: Que Clint Eastwood no esté a la altura de sus anteriores obras maestras.
