El filme narra las relaciones entre un propietario de un circo (Clint Eastwood) y su ayudante (Sondra Locke) y contiene innumerables guiños a los western, a las antiguas comedias basadas en el slasptick y a la vida social americana en general.
Eastwood se aleja de su personaje característico para caricaturizarlo –que no desmitificarlo-, y entrar de lleno en la sátira y la crítica al sistema de vida norteamericano, aunque rindiéndose a él finalmente. Y es que el protagonista es un vaquero que no persigue el dinero, sino que va errante con su grupo ofreciendo representaciones gratis y resolviendo entuertos como un moderno Don Quijote.
El ataque contra la guerra del Vietnam (ayuda a un desertor), la distorsión del patriotismo (la carpa donde representan sus actuaciones kitsch está formada por banderas americanas cosidas a mano por enfermos mentales), y más referencias que descubrirá el espectador, hacen de esta película una de las cintas más inteligentes y mejores de Clint Eastwood.
Lo mejor
Los guiños y críticas al sistema de vida americano
Lo peor
Nada que reseñar






