Una cosa es procurar que la evolución de los personajes sea bien percibida por el espectador a través de las conversaciones, los gestos y las miradas de las protagonistas. Otra muy distinta es recrearse provocando un cierto tedio

★★☆☆☆ Mediocre

Zona libre

La película comienza en Jerusalén, continúa hacia Jordania para terminar entrando en Palestina. Está protagonizada por la maravillosa Natalie Portman, que sigue creciendo y evolucionando prodigiosamente, y dirigida por Amos Gitai, uno de esos directores con voz propia, que trabaja fuera de los circuitos comerciales habituales y gusta de escribir sus propios guiones.

Estamos ante una road movie de libro, de manual, que transita por paisajes muy poco habituales en una pantalla de cine y, por desgracia, demasiado habituales en las pantallas de televisión, en los noticiarios y telediarios. Una road movie en que las mujeres son protagonistas absolutas, pero no al estilo salvaje de Thelma y Louise, sino que su amistad y su relación es más posibilista, más pausada, más creativa. Y también más contradictoria, por la cuestión generacional.

Tenemos, pues, unas mimbres de lo más atractivas, que deberían deparar una gran película. Sin embargo… hay algo que no funciona. El ritmo narrativo de Gitai, para mi gusto, es demasiado pausado, lento y premioso. Una cosa es procurar que la evolución de los personajes sea bien percibida por el espectador a través de las conversaciones, los gestos y las miradas de las protagonistas. Otra muy distinta es recrearse en los pensamientos y en los silencios, provocando un cierto tedio y un distanciamiento excesivo.

La película tiene momentos muy intensos, como la charla entre la Portman y el Americano. Tiene imágenes potentes, como la del pueblo en llamas. Tiene secuencias muy íntimas, como la de las tres mujeres en el coche, vibrando con la música. Pero le falta continuidad en la emoción. A veces se hace demasiado discursiva, demasiado obvia.

En cualquier caso, es necesario que, además de Supermanes de diseño y Scaries Movies veraniegas, se haga este otro tipo de cine que busca la emoción, la mirada y la palabra. Un cine intimista y escrutador, un cine comprometido con los personajes, que presta más atención al contenido que al continente. Un cine arriesgado y minoritario, pero de los que hacen evolucionar y crecer el séptimo arte. Lástima que, sin embargo, esta “Zona libre” prometa más de lo que finalmente termina dando.
publicado por Jesus Lens el 4 agosto, 2006

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.