Estamos en 1585, con el dominio mundial de España y la amenaza que representa una posible invasión de Inglaterra por parte de la Armada Invencible. En las Islas Británicas, el capitán Thorpe (Errol Flynn) es un corsario que pertenece a “Los halcones del mar”, pero que prácticamente sigue las órdenes directas de la reina Isabel de Inglaterra…
La trama original de Rafael Sabitini se modificó teniendo en cuenta el contexto político de guerra mundial que se vivía en 1940. A nadie se le escapa que el imperio español era un remedo del de Hitler, y que el espiche final de la reina Isabel se refería a la situación extrema que vivía Inglaterra bajo la amenaza de una inminente invasión alemana. Por tal circunstancia, por presentar al rey Felipe II como un tirano que ansiaba gobernar el mundo, la película fue prohibida en nuestro país.
La banda sonora de «El halcón del mar» es sin duda de lo más destacado de la película. El compositor alemán, Erich Wolfgang Korngold, que había conseguido toda una proeza al debutar de tan buena manera con «El capitán Blood», volvió a hacer una increíble composición con la nueva cinta de Curtiz. El ejemplo más claro de la excelente factura musical es el que se puede ver en el arranque: pocas veces se han visto imágenes tan bien secundadas por una banda sonora.
Esta primera secuencia, rodada con gran verismo, parece un resumen histórico de cómo los galeones llegaron a superar a las galeras y a sustituirlas a finales de siglo XVI. Así, el galeón de Thorpe le corta la proa al español (en realidad, una galeaza, más que una galera), se cruza con él de vuelta encontrada, lo rodea por la popa y lo alcanza del mismo bordo hasta situarse a su altura para finalmente asaltarlo. La mejor maniobrabilidad de los galeones respecto a las galeazas fueron la causa de la vida efímera de las segundas, tal como se refleja en la cinta.
No obstante, el sustento histórico de la película es mínimo y se basa ligeramente en la vida de Sir Francis Drake, el más célebre corsario al servicio de su majestad la reina Isabel. Las expediciones a las colonias españolas, y los asaltos a los barcos de la Armada sin previa declaración de guerra, pero contando con el beneplácito de la reina, son algunas de las hazañas del pirata que también se cuentan en la película.
La cinta es, en realidad, una precuela de la rodada tres años antes en el Reino Unido, «Fuego sobre Inglaterra» (Fire Over England, William K. Howard, 1937), con los mismos personajes históricos, con la Armada Invencible como telón de fondo y hasta con la misma actriz (Flora Robson) encarnando a la reina de Inglaterra.






