Tercera adaptación cinematográfica de la obra de teatro homónima de Ben Hetch y Charles Macarthur (aún hay una cuarta versión de Ted Kotcheff, en 1988, pero sensiblemente inferior a las primeras). El guion es del propio Billy Wilder y de su compañero I.A.L. Diamond; y se nota. Todos los diálogos transpiran sarcasmo e ironía, especialmente feroces cuando se refieren a la Autoridad.
Tampoco se salva la prensa sensacionalista de los ataques de Wilder/Diamond: cada vez que pueden, ponen en boca de sus personajes mentiras descaradas acerca de noticias que ellos mismos están presenciando. Esta tercera versión es, por las razones expuestas, más ácida que la de Lewis Milestone o que la protagonizada por Cary Grant y Rosalind Russell (Luna Nueva de Howard Hawks, 1940).
En mi opinión, la adaptación de Hawks es ligeramente superior debido a que funciona mejor la guerra entre sexos que la pareja Lemmon y Matthau. De todas formas la cinta de Wilder se sitúa a gran altura y demuestra, igual que ocurriera con En bandeja de plata (The Fortune Cookie, 1966), que Walter Matthau es el intérprete wilderiano más hiriente que nunca haya existido.
Lo mejor
Los diálogos. La actuación de Walter Matthau
Lo peor
Nada que reseñar







