Crítica de

Tiro en la cabeza

¿Genio o farsante?
Forma parte del especialDonostia 2008
Ver el especial
Cartel de la película Tiro en la cabeza (2008) de jaime rosales

Confieso que las películas de este realizador siempre me han fascinado: el hecho de tocar tangencialmente, con una fría distancia, temas tan ásperos como la sociopatía o la soledad me parece algo arriesgadamente magistral dentro de un maltrecho panorama cinematográfico internacional. También me confieso un devoto admirador de "La soledad" y aún mucho más de "Las horas del día", dos fascinantes experimentos cinematográficos que han llegado a buen puerto para convertirse en dos de las apuestas más interesantes del reciente cine español. Por eso, cuando supe del nuevo proyecto de Rosales, girando en torno a la controversia del terrorismo, realmente me pareció fascinante. Pero, mi gozo en un pozo: lo que en otros ámbitos podía resultar revelador para los personajes, intrínsecamente fascinante al mostrar la trivialidad de la realidad, magnificada por situaciones supuestamente aburridas, aunque cruciales a la hora de mostrar las motivaciones y el background de los personajes -y de esto Tarantino sabe lo suyo, verbigracia de "Like a Virgin" de Madonna, del Cuarto de Libra con queso (o Royal con queso) o de la personalidad secreta de Supermán-. Pero en esta ocasión, esa presunta "indiferencia" o "distancia" se torna un lastre considerable, al estirar muchas de las secuencias que no aportan absolutamente nada a los personajes que paulatinamente vamos descubriendo. No se dice una sola palabra a lo largo de toda la película -o si se dice, prácticamente resulta ininteligible por la superposición de ruidos o sonidos ambiente-. Perdón, si que se dice UNA PALABRA en Euskera: txakurra (es decir, "Perro" en español). Lejos de entrar en la polémica de si se toma o no partido con el problema del terrorismo, el problema de "Tiro en la cabeza" es que la narrativa y fórmula que tan bien se ha aplicado en los dos anteriores filmes de este director, ahora no se hace bien; todo resulta insoportablemente aburrido, sin sentido, mal hilado y menos asequible -no ya para el gran público, sino para cualquier tipo de espectador que no caiga en la pedantería snob de ensalzar lo injustificadamente insoportable-. Un despropósito; a lo mejor el que considerábamos un genio, no resulta ser otra cosa que otro farsante dentro de agonizante panorama cinematográfico español.

Lo mejor
La fotografía y el montaje, siempre esplendorosos en sus películas.
Lo peor
La comprensión de la historia (en todos los sentidos).

Donostia 2008
Sigue leyendo en el especial
Donostia 2008
Hola, soy Víctor Bilbao, colaborador de muchocine y os comunico que "trabajaré" como enviado…
Ver el especial
✓ Guardada
Añadir también a…

¿La valoras?

0 / 140
Registro gratis. Solo usamos tu cuenta de Google para identificarte.