
Película basada en la novela “The Pumpkin Eater”, de Penélope Mortimer, que narra los problemas matrimoniales entre Jo (Anne Bancroft) y Jake (Peter Finch), causados por la obsesión de Jo por tener más descendencia, por la negativa de él, que antepone su trabajo y, finalmente, por las infidelidades de Jake.
El largometraje no se limita a mostrarnos el conflicto de la pareja, sino que ahonda en los sentimientos y las contradicciones del personaje interpretado por la gran actriz Anne Bancroft, en uno de sus mejores papeles para la gran pantalla (fue nominada al Óscar y se llevó el Globo de Oro, entre otros galardones). El título en español es bastante significativo de los temores a los que se enfrenta Jo, que ve cómo se precipita hacia su tercer matrimonio fracasado, y hacia la locura.
El realismo del filme justifica su inclusión dentro del movimiento free cinema, en el que muchos críticos han encuadrado a Jack Clayton, seguramente debido más a su primera película, Un lugar en la cumbre (Room at the Top, 1958), que al resto.
La cinta destaca sobre todo por el buen trío de actores, los dos comentados en la sinopsis y el tercero en discordia, James Mason, que actúa como desencadenante de la crisis al ser el marido de la amante de Jake. A pesar de los pocos minutos que Clayton le concede a Mason, su interpretación se encuentra a la altura de siempre, e incluso robando las escenas en las que sale, tanto a Anne Bancroft como a Peter Finch.






