La mejor película de Richard Lester sin lugar a dudas, que además crece en calidad conforme pasan los años por ella. Todo en esta cinta es nostálgico. Lester consigue un clima crepuscular emocionante y una historia de amor de las más bellas jamás representadas en pantalla.
Esto lo logra mostrándonos un Robin Hood entrado en años y una Marian madurita pero aún bella y enamorada de su héroe (Audrey Hepburn, un encanto, como siempre).
El director no sólo se dedica a desmitificar todo lo que encuentra (Golfus de Roma, ¡Cómo gané la guerra!) también sabe emocionar, eso sí ayudado por una estupenda banda sonora de John Barry y una fotografía de David Watkin (Memorias de África).
Lo mejor
El clima crepuscular.
Lo peor
Nada que reseñar.








