Producción del legendario Michael Balcon (el que lanzó la carrera de Alfred Hitchcock) para los no menos importantes Ealing Studios. Es la última obra maestra de los Ealing, donde el humor negro llega a sus cotas más altas.
La cinta de Alexander Mackendrick narra como una banda de ladrones, camuflados como quinteto musical, intenta asesinar a una anciana indefensa, sabedora de la verdadera identidad del grupo.
El jefe de la banda -y protagonista de la película- es Alec Guinnes; el polifacético actor borda el papel de cínico criminal. No le van a la zaga sus compañeros, en especial Cecil Parker, Herbert Lom y un joven Peter Sellers.
El filme gozó de merecida fama en su tiempo, fue nominada para el Óscar y aún se deja ver con agrado. En el 2004, los hermanos Coen realizaron un remake que resultó bastante inferior al original, como suele ocurrir.






