La segunda película de la trilogía que sobre la caballería de los EE.UU. realizó el maestro John Ford. Es Continuación de Fort Apache, pero sólo en cuanto al momento histórico: justo después de la matanza de Little Big Horn. La trama se desarrolla en los cinco últimos días de la vida de Nathan Brittles (John Wayne) como oficial de caballería. Su última misión es llevar a la hija de su jefe a otro fuerte, pero todo falla… Realmente casi no pasa nada, como en las mejores películas de Ford. Más que la acción, le preocupan la descripción de los personajes y el entorno (Monument Valley, omnipresente). Ganó un Óscar merecidísimo a la mejor fotografía gracias a los planos secuencias y a los bellísimos paisajes.
Un prodigio de filme cuyo tema, el inexorable devenir del tiempo, con sus consecuencias más directas como la vejez, la añoranza (emotiva secuencia de Wayne en el cementerio) y el relevo generacional, están presentes en todo momento.
Lo mejor
La emotiva secuencia en el cementerio.
Lo peor
Nada que reseñar






