De El funeral me gusta casi todo. Podría perfectamente ser una película de Martin Scorsese en sus mejores momentos; pero es de Abel Ferrara, que se deja influir por el maestro y aprovecha un funeral -por el cuerpo sin vida de un gangster- para retratar la vida de una familia del hampa, de sus mujeres y, sobre todo, de la locura que es vivir en continua tensión. El personaje de Chris Penn, algo pasado e histriónico, es muy significativo: está trastornado. Y volvamos a Scorsese: el director de Malas Calles debería haber repasado el último acto de esta excelente cinta de Ferrara antes de rodar la conclusión de Infiltrados; claro que él también tiene sus propios finales del mismo estilo; pensemos en Taxi driver.
Lo mejor
El final
Lo peor
La sobreactuación de Chris Penn.







