Un barco con pasajeros, que buscan una manera rápida e ilegal de salir de Sudáfrica, sin que se les hagan demasiadas preguntas. Una carga ilegal de explosivos (Fósforo blanco) es el detonante de una rebelión, mas después de que el capitán del barco desoyera las peticiones de sus segundo para volver a tierra. Tras recibir la noticia de un huracán que se acerca a donde ellos van. Cuando la tormenta amaina, encuentran que han quedado varados en el mar de los sargazos, un lugar extraño y amenazante que parece tener vida propia.
Michael carreras (de ascendencia española), el jefe y co-propietario (el otro era su hermano) de los estudios Hammer, fue el encargado de la dirección de este film.Ya anteriormente, había rodado algunas películas, entre otras, están las dos secuelas, "La sangre de la tumba de la momia" y "La maldición de la momia", de la cinta original (remake) "La momia" dirigida por Terence fisher con Cushing y Lee (este ultimo como la criatura vendada) para el mismo estudio. La dirección de Carreras es ajustada al poco presupuesto de la película (los efectos especiales y demás son de verdadera antigualla, cutres, parece mas un film producido por Roger corman). La verdad es que la película tiene sus aciertos en su comienzo y mitad de trama, con ese tono grotesco e incierto de la misma. Pero cuando toca el tema de "Los mundos perdidos" es cuando la prisa de su desarrollo y su desenlace atropellado, la estropea. Pues ver una idea (la idea era al menos interesante), que prometía y no llevar a cabo un final de tramo mas apetecible, hace que este film no consiga mucho en este ultimo apartado. Pero la salvo por la apuesta inicial y esa combinación de terror y suspense.
Lo mejor: La propuesta de su inicio, la añoranza del cine que producia la Hammer.
Lo peor: La parte final, no le llega a suela del zapato de su comienzo
