La película trata de una muchacha que viaja en un aparato planeador con motor y se adentra en un bosque extraño. Nubes tóxicas e insectos como jabalies campan por sus anchas. En estas encuentra una especie de muda de un insecto como una casa y se lleva la córnea a casa. Al rato descubre al dueño de la misma y logra conversar con él. Más adelante va al poblado, descubrimos que es una princesa y que el mundo está maldito por la culpa de los de siempre, los seres humanos.
Mira que tiene años la cinta y este genio ya hablaba de términos tan modernos como la ecología y el respeto a la naturaleza. Mediante esta grabación muestra lo peor de la raza humana y de un modo crudo nos muestra a lo que puede desembocar el planeta. Mientras este se va al carajo por nuestra culpa, nosotros seguimos combatiendo a todo con la fuerza. La animación es correcta, sobretodo teniendo en cuenta que la grabación es de los 70. Y el argumento muy interesante, aunque muy duro, con visos dramáticos, aunque vistos con ternura y optimismo. Quizá hasta demasiado.
Resumiendo, otra película de Miyazaki de imprescindible visionado por los más pequeños, para ver si ellos pueden evitar lo inevitable. Los años no le han robado ni un ápice de validez.
Lo mejor: La historia medieval sobre el comienzo de todo.
Lo peor: Ni las peleas ni el guión terminan de convencer.
