Finaliza un año más el festival de cine europeo de Sevilla 2014, en nuestra opinión con el nivel más alto de las últimas ediciones en cuanto a la calidad de las películas proyectadas. Lo que viene a confirmar la buena salud del cine en el viejo continente pese a las evidentes dificultades económicas por las que atraviesa la industria en la mayoría de los países. Antes de pasar a detallar el palmarés final, sólo unos pequeños apuntes de lo que pudimos ver en la jornada final:
Como despedida del festival asistimos a dos películas, que a la postre resultaron premiadas (la cinta italiana con el premio del jurado y el galardón a la mejor actriz; y la húngara con el concedido por EURIMAGES), muy distintas ambas, en polos opuestos podríamos decir:
La primera, Le Meraviglie (Alice Rohrwacher, 2014) opta por resaltar la bondad que reside en una adolescente que, prácticamente, se encarga ella sola de sacar adelante una explotación agrícola especializada en la producción de miel. La relación entre la joven Gelsomina (nombre cien por cien cinéfilo) y Martin, un chico conflictivo que entra a trabajar con ellos; y la que existe entre ella y su padre, un ecologista que en realidad es un explotador, son la cara y la cruz de este drama que sorprende con algunas secuencias tan emocionantes como la del concurso televisivo.







