Western intimista de la productora Pakula-Mulligan, que tantas películas de calidad ofreció. Se trata de un relato asfixiante sobre una mujer blanca y su hijo nativo, perseguidos por un indio salvaje. Gregory Peck, actor fetiche de Mulligan, hace las veces de un explorador, al servicio del ejército, que antes de retirarse se ofrece a ayudar a madre e hijo. La cinta está rodada, en su mayor parte, en el interior de una casa. El exterior (el bosque) simboliza la amenaza, el peligro, donde habita el enemigo. Es, por tanto, un western-thriller bastante peculiar, pero que resulta muy eficaz en su realización.
Lo mejor
La narrativa asfixiante.
Lo peor
Nada que reseñar







