Evidentemente con estas características toco el cine de terror rodeándose de historias previsibles que mantenían su fuerza en la gran planificación de las imágenes agónicas que destilaba su trabajo.
Tenemos en la semana del asesino su filme de terror más popular no el único ya que por ejemplo repitió con el propio Vicente parra en la muy menor nadie oyó gritar o anterior mente el techo de cristal con algunas de sus musas carmen Sevilla, EMMA COHEN. Este filme podría considerarse un GIALLO cañi, pues entre muerte y muerte nos adentramos en una forma de vida muy a la española, con esas tascas, tortillas de patatas, el buen vinito……….etc.
Gran planificación de cada asesinato, momentos estelares arropados por la gran partitura musical, fantástico parra en un personaje ambiguo, un hombre corriente tirando a triste que malvive en una pequeña casa se ve en una situación que lo supera. No tenemos aquí una maquina de matar se nos muestra el tipo gris que no sabe encontrar una solución empujándole a actos desesperados. La atmósfera es enfermiza en todo el metraje con grandes detalles. El sonido de las moscas en la casa, el olor nauseabundo que desprende los cadáveres, los perros callejeros buscando la carne. Unos matices colocados con enorme maestría que hacen de este filme uno de los mayores logros del terror español. Otro de sus puntos favorables es el trabajo del siempre genial Eusebio Poncela otro actor español de culto que participo en títulos inolvidables de la fuerza de arrebato o pastel de sangre.
Desde luego el gore y sexo también hacen acto de presencia, pero es un filme muy cortado, realmente es complicado disfrutar de su versión original.
Lo mejor: Todo.
Lo peor: Tanto corte no deja disfrutarlo en todo su esplendor.
