“Excepcional estreno en Metrocolor. Acusado de un horrendo crimen ritual, un hombre se alza contra la injusticia. Un suceso de la vida real inspira el más dramático y absorbente de los relatos cinematográficos”.
Así rezaba la publicidad del programa de mano del Nuevo Teatro Circo, de Cartagena, allá por noviembre de 1970.
Estupenda película, espléndidamente dirigida por John Frankenheimer.
Es muy buena y entretenida, aunque bastante fuerte y cruel. Los intérpretes resaltan sus cualidades, mereciendo capítulo aparte el gran Alan Bates, con una verdadera creación de su personaje. Fue nominado al Óscar por este trabajo. Brillante fotografía y ambientación.
El guión de Dalton Trumbo, sin fisuras, y rico en matices. Soberbios diálogos. Un filme que merece la pena ver por muchos motivos.
Lo mejor: Alan Bates y la dirección de Frankenheimer.
Lo peor: La dureza de su contenido.
