De entrada hay que informar que esta es una película y no un documental de Napoleón Bonaparte, unos de los personajes de los cuales se ha escrito más en la historia y resumir en dos horas y media toda su vida es algo muy complejo de realizar. Así y todo, el diseño de producción , vestuario, ambientación de época y que decir de las épicas batallas, nos demuestran estar frente a un gran narrador audiovisual que es Scott que como pergaminos y sentido de la historia del hombre tiene anteriormente trabajos “Cruzada”, “Robin Hood”, “Gladiador”, “Dioses y Monstruos”, “La Caída del Halcón Negro”, por nombrar algunas.
El film narra los orígenes del líder militar francés, su rápido y despiadado ascenso general y prontamente autodenominado emperador. La historia se ve a través de la lente de la relación adictiva y volátil de Napoleón Bonaparte con su esposa Josefina, su único amor verdadero. El relato muchas veces dado en cartas a su esposa entre su ascenso, la invasión a países vecinos y el desorden interno de un país en permanente crisis el film se da en forma muy entretenida en la primera hora del film
El protagonismo femenino de la actriz inglesa Vanesa Kirby, que lo hace sensacional, eclipsa por momentos al mismo Phoenix, como Josefina el amor, inspiración y al mismo tiempo perdición de Bonaparte. Ridley Scott le brinda un protagonismo a tal punto que me pregunte por que no se llamaba el Film Napoleón y Josefina, sabiendo de los antecedentes del realizador de dignificar el rol de la mujer en todas la etapas de la historia donde ha insinuado sus films que desde la protagonista de “Alien”, “Thelma and Louise” y “La Teniente O Neill”, se puede entender que entre tanto machismo y testosterona existe este punto de inflexión desarrollado en tono a potentes figuras femeninas que a pesar a veces de pocas apariciones marca todo el metraje.
No se pone en cuestión la fuerza del film, quizás su tono por momento de comedia de personajes, mostrando a un estratega donde no se profundiza muchos sus conocimientos que solo se ve en batalla, y su sentido de inestabilidad que le otorga el no controlar a su amada esposa que la hacia ser permanente burla de la sociedad y la prensa como el general cornudo. La historia con su esposas y políticos no se conectan muy bien los sentidos de cada una de las batallas que son la fortaleza del film por su coreografía pero al no tener esa tensión que genera una buena explicación previa le quitan un poco de valor de los que estaba en juego para el país galo y los países detractores a sus afanes.
El rigor histórico en los niveles de producción esta solo alguna omisiones o detalles de un film que están ahí, la hacen una película para el gran público que algo más aprenderá de este durísimo dictador y general que cargó con millones de muertes por toda Europa. Para los historiadores más acérrimos el film tendrá algunos fallos, eso no cabe duda, por eso al inicio dije que no es un documental, es ante todo un evento de entretención y que lo logra bien por muchos pasajes.
Lo se Joaquin Phoenix, no es su mejor trabajo pero no desentona para liderar en pantalla a este excéntrico personaje que el realizador no endiosa sino lo lleva a un escenario muy patético por largos pasajes y es ahí donde el actor diseña su propio personaje. Más de dos horas y media dura el film que prontamente habrá una versión más extendida por streaming una vez que salga de las salas.
Si sabe algo de historia esto reafirmara varios conocimientos vagos y si es un historiador especialista quédese en casa.
