
La ópera prima de Diégo Céspedes rebosa alegría, emociones y calidez, con similitudes de otras producciones chilenas recientes como «Una mujer fantástica» de Sebastián Lelio, ambas ingeniosas por combinar tramas de género con temas LGBTQ+ pero agregándole surrealismo en muchas secuencias.
Este film chileno ambientado en la década de los ochentas, narra la historia de la pequeña Lidia que fue abandonada y fue adoptada por un grupo de travestis en una especie de burdel al medio del desierto donde los vecinos más próximos son unos mineros que laburan la tierra en condiciones paupérrimas. Todo ello en medio de una epidemia, como le llaman los hombres del pueblo, a loque los esta matando y presumiblemente es el SIDA que en dicha época aún no se sabia mucho y menos había cura para ello.
Es el primer largometraje del guionista y director Diego Céspedes, que se alzó con el máximo galardón en la sección «Un Certain Regard» del Festival de Cannes, fue la candidata oficial de Chile a los Premios Óscar de 2026.
Lo que consigue su realizador con su sensibilidad es conmover transversalmente con esta dramática historia a una plaga desconocida en ese entonces pero logra que quieras saber más de muchos de los personajes que pueden chocar con algunos de los espectadores más recatados donde personaje encarnados como mineros con sus actitudes machistas y la transfobia dan paso a diferentes actitudes con el paso de las horas.
El film en su estética y fotografía me pareció maravilloso rodada con un estilo minimalista por Angello Faccini, aprovechando ese fondo que otorga el desierto chileno en sus diferentes tonalidades y pintorescos escenarios en ese agreste ambiente donde la libertad sexual y tolerancia tiene sus consecuencias. Hay una escena memorable muestra un concurso anual de talentos en el que Flamenco hace playback de una balada latina de Rocio Jurado completamente travestida, hipnotizando a todos los curtidos mineros que han venido a ver su actuación. Creo que se llama “La misteriosa mirada del Flamenco” por que la cultura popular creía que la madre adoptiva hipnotizaba a los hombres con la mirada. El film se puede ver en la plataforma de MUBI.





