La película trata sobre un chaval que hace acrobacias con su padre en la moto. Un día descubre que su padre tiene una enfermedad mortal de necesidad, por lo que pacta con el Diablo que este le quite esa enfermedad. Por este contrato, este pasa a ser una especie de sicario de Mefistóteles, como tantos lo fueron antes. Se convierte en el motorista fantasma, versión moderna del jinete fantasma. Básicamente uno iba a caballo y otro en moto.
Bueno, pues otra más de superheroes. El guión nefasto, como era de esperar, con un motorista atormentado que trata de matarse por todos los medios y que el Diablo evita. Un amor que no puede lograr por que estos señores tienen que ser solitarios (cosas de los contratos). Y una maldición que no sabe bien como quitarse. Muy típico. Los efectos especiales son muy buenos, con especial relieve en la escena del rascacielos que es soberbia. Y el conjunto se hace algo aburrido, con unos diálogos muy flojitos, y con poca acción, que es lo más importante. Estas películas tienen que tener más peleas y menos rollos metafísicos de lo que sufre. Parece un anuncio de Hemoal más que una peli de un tio calavera ardiente.
Resumiendo, otra más de la factoría Marvel, sobre un motorista que por la noche arde por un trato que hizo con Belcebú. No es ni la peor del género, veasé Daredevil, ni la mejor, veanse Spiderman, X-men o la controvertida Hellboy. Total, para echar el rato y ver un poco de efectos especiales.
¿Y cómo no usa casco ese muchacho?
Besitos.
P.D: Tengo que escribir la frase culmen de la película. Dice el malo malísimo, con toda la solemnidad que la situación exige “Mi nombre es Legión, por que somos muchos”. Jajajaja, genial.
Lo mejor: Nada.
Lo peor: ¿Enumero?
