Retratar un tema tan duro y tan dificil hace que muchos directores no se quieran ni acercar a tocarlo, puesto que, por sus propias razones, no se atreven. Pero sí hay una serie de atrevidos, los que, no sólo luchan, de una manera un tanto comercial contra el tráfico de diamantes, armas, lo que sea, sino que también creen que el público, de una manera u otra, se interesará por el tema. A mí, personalmente, me atrapó enormemente la ya mencionada El jardinero fiel, una personal adaptación a la novela homónima de Le Carré que trataba el recurso ilegal que se realiza en África con los productos farmacéuticos. En Diamante de sangre las medicinas se convierten en diamantes, pero el mensaje viene a ser el mismo.
Por otra parte, conviene que una historia como esta esté interpretada de manera convincente, realista y sobretodo dramática. Y para esto tiene Zwick a un trió de actores que ya le gustaría tener a cualquier otro. Se tratan de Leonardo DiCaprio, en un papel sensacional (sobretodo en la parte final) y muy convincente. Después está el grandioso Djimon Hounsou, en el papel del pescador, el núcleo de la historia y el que aporta más dramatismo de todos, de manera excepcional, sin duda. Y por último, destacar la estupenda presencia de la cada vez mejor actriz Jennifer Connelly (vista recientemente en Juegos secretos), en una interpretación emotiva y realizada con mucho talento.
También destacar la no menos excelente música de James Newton Howard, con un tema principal increíblemente emotivo, y la fotografía de Eduardo Serra, con algunos planos de paisajes muy bonitos y otros más cercanos que expresan perfectamente los sentimientos de los protagonistas. Tampoco hay que perderse cómo están rodadas las escenas de acción, que no sólo son de acción, sino que contienen una considerable fuerza dramática (atentos a DiCaprio y al hijo de Hounsoun intentando escapar de una de las guerrillas).
En definitiva, nos queda una gran película con varios géneros dominantes, como la aventura, la denuncia o el drama puro y duro. Es, Diamante de sangre, un film expresivo, duro, con un final que puede parecer típico, pero que sin duda es el más adecuado, y con unas interpretaciones magníficas.
Lo mejor: El trío protagonista.
Lo peor: Que utilize algunos tópicos demasiado frecuentes en el cine estadounidense, pese a ser un film razonablemente original.
