El argumento es lo de menos. Cualquier excusa es buena para juntar a un buen puñado de superhéroes, muchos de ellos ya con sus propias películas y con secuelas en camino para aprovecharse todavía más de la fiebre de los últimos años, o de la década, por las películas de superhéroes. En esta ocasión los elegidos son el Capitán América, Iron Man, Thor, la Viuda Negra, Hulk y Ojo de Halcón, con el profesor Nick Furia a los mandos, todos ellos personajes de Marvel. El malo (también, lo de menos) es Loki, hermano del dios Thor. La Tierra, en una situación desesperada. La única opción de salvación: reunir a los superhéroes para que, sumando sus poderes y dándoles donde más les duele, en su ego, consigan derrotar a las fuerzas del mal.
Lo dicho, lo de menos es el argumento. Lo mejor es ver una coreografía tal de tortas, explosiones y golpes en la gran pantalla. Y chistes que funcionan. Y un personaje y un actor con tanto carisma que se come a todos los demás, Iron Man/Robert Downey Jr. Un blockbuster, típico cine palomitero para pasar el rato, por supuesto. Pero entretenimiento del bueno. Y para toda la familia. Y con un reparto lleno de caras conocidas. ¿Se puede pedir algo más?
Una película para disfrutar y dejarse llevar. Nada más. Nada menos.
