Un thriller de acción que se ve bastante bien, pero que ni de lejos es el mejor trabajo de este director británico que nos dejó la maravillosa Amor a quemarropa escrita por Quentin Tarantino

★★★☆☆ Buena

El fuego de la venganza

El fundador y propietario de Regency Enterprises, Arnon Milchan, compró en 1980 los derechos cinematográficos de la novela El guardaespaldas de A.J. Quinnel (un seudónimo, pues hasta la fecha nadie conoce el verdadero nombre del escritor). El proyecto iba a suponer la ópera prima de Tony Scott en 1980, pero tuvo que descartarlo debido a que los estudios aún no confiaban en él. Más tarde, El fuego de la venganza podría haber sido su segundo largometraje del director tras su debut con El ansia, pero por razones desconocidas el hermano pequeño de Ridley no pudo terminar de concretar el proyecto (algunas fuentes dicen que fue por el flojísimo guión que le ofrecían los productores). Finalmente el proyecto se llevó a cabo en 1987 bajo la dirección de Elie Chouraqui y bajo el título de Bala Blindada, la película está protagonizada por un reparto muy americano, compuesto por algunos de los mejores secundarios de Hollywood: Scott Glen, Joe Pesci, Danny Aiello y Jonathan Pryce. En 2002, Arnon Milchan volvió a ponerse en contacto con Scott y de nuevo le ofreció la oportunidad de dirigir el film. Inmediatamente comenzaron a reestructurar el guión previo de Brian Helgeland (guionista de L.A. Confidential, Mystic River), en el que por último se acordó de que la película estuviera ambientada en México.

El fuego de la venganza es un thriller bastante entretenido, que durante la primera hora mantiene considerablemente el interés, pero que en su segunda mitad se vuelve irremediablemente predecible, con un torpe giro de guión que alarga en demasía la historia. La película es incluso mejor si la ves sin haber leído ninguna sinopsis, pues la historia no es muy original que digamos. Para colmo, el director abusa de esa estética visual suya basada en una fotografía muy contrastada, que chirría, en un thriller recargado con tanta violencia y tiros que el espectador termina saturándose.

Lo más interesante del film, bajo mi punto de vista, es la primera mitad del film, donde Denzel Washington (perfecto como siempre) y Dakota Fanning entablan una fuerte relación de amistad, con escenas cargadas de ternura, fuerza y gracia. En la segunda parte, toman protagonismo la voz de Lisa Gerrard y la música de Harry Gregson-Williams que recargan las escenas más dramáticas con una emotividad que resulta un tanto excesiva.

En definitiva, un thriller de acción que se ve bastante bien, pero que ni de lejos es el mejor trabajo de este director británico que nos dejó la maravillosa Amor a quemarropa escrita por Quentin Tarantino.
publicado por Ángel López Gallego el 30 mayo, 2012

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.