Kike Maíllo debuta en la dirección con esta inteligente propuesta de ciencia ficción que mezcla el drama con la fantasía robótica. Con la ayuda de unos efectos especiales bastantes competentes con cualquier superproducción hollywoodiense, el director catalán crea una visión futurista muy creíble de un mundo en el que los humanos conviven con los robots. Es cierto que ese mundo que nos propone ‘Eva’ no es nada original, películas como ‘A. I. Inteligencia Artificial’, ‘Yo, Robot’ e incluso ‘Minority Report’ nos vienen a la cabeza al oír hablar de futuro lejano, pero también es cierto que la película resulta visualmente atractiva. Aunque la historia suene a tópico (un tradicional triangulo amoroso y la relación entre Álex y una niña, Eva) se trata de una fantástica película española que cumple muy bien su cometido.
El ser humano al igual que el robot es imperfecto, tiene sus defectos, y uno de ellos es el amor. Sentir lo que nunca has sentido, encontrar un sentido a tu vida y amar son emociones que las máquinas no tienen. En cambio el ser humano si, aunque son sentimientos incontrolables que pueden llegar a hacer mucho daño. Los robots a diferencia de los humanos tiene un botón de apagado y otro de encendido, y nuestro motor cuando deja de funcionar es para siempre.
‘Eva’ es un interesante y aprovechable trabajo que tiene carga emocional, reflexiva y un concepto visual asombroso y cautivador. Maíllo sigue por ese camino.
