Basada en el libro de igual nombre, Criadas y señoras (The help en la versión original) es una historia de mujeres, de actrices. Ellas defienden un guion y una película que busca emocionar pero que tiene poca o ninguna novedad. La historia de una mujer (Emma Stone: ¿por qué te dejaste hacer eso en el pelo?) que quiere hacerse un hueco en el mundo de la literatura y del periodismo y que decide escribir sobre la sociedad en la que vive mostrando los testimonios directos de las criadas de las señoras de la zona y las situaciones a las que ha dado lugar el racismo.
Puede dar algo de pereza la historia, pereza justificada. Pero las actuaciones, sobre todo las de Jessica Chastain, Viola Davis y Octavia Spencer, todas ellas candidatas al Oscar este año, salvan una historia en la que el resto suena a conocido. Eso sí, no se puede negar que da lo que ofrece: una historia que invita a la reflexión (aunque no demasiado), un homenaje a las mujeres que sufrieron aquellas circunstancias (y que, quizá en otra forma, siguen sufriéndolo día a día) y que da como resultado una película más que decente con oportunidades de lucimiento a sus protagonistas con interpretaciones llenas de matices y de sentimiento.
