Es Nochebuena y Santa Claus reparte regalos por todo el planeta con un gran despliegue de medios técnicos y un ejército de elfos adiestrados como Marines. Sin embargo, como nada es infalible, una niña se queda sin regalo, algo que preocupa enormemente a Arthur, el hijo torpe pero entrañable de Santa Claus.
Los estudios Aardman, artífices de películas de animación stop motion con plastilina como Chicken run ó la saga de varios cortos y un largo de Wallace & Gromit, se juntaron con Dreamworks para el proyecto de animación 3D Ratónpolis (Flushed away) en 2006. Ahora vuelven a esta técnica pero en coproducción con Sony Animations, para traernos Arthur Christmas: Operación regalo, una película muy divertida y dinámica, que llega a la cartelera como un soplo de aire fresco, ya que aporta un cierto toque de originalidad a las típicas películas navideñas que se estrenan cada año en estas fechas.
Tres generaciones de Santa Claus se dan cita en esta historia: el actual, su antecesor y sus herederos, cada cual con su particular carácter y su propia visión de la Navidad, aunque Arthur es quien encarna el auténtico espíritu navideño en su afán de pensar en los demás antes que en sí mismo.
Cine familiar fresco y divertido, con secuencias de acción vertiginosa y un tempo narrativo frenético, a excepción de alguna pequeña caída de ritmo a mitad de metraje, pero que no afecta a que el conjunto global de la película resulte trepidante.
