Will Gluck director de ‘Easy A’ realiza una comedia que se ve con cierta facilidad pero que no produce ninguna satisfacción. El inevitable uso de clichés como la visita a casa de los padres y la aparición del alzhéimer del padre y los desaprovechados secundarios (Woody Harrelson, Patricia Clarkson y Richard Jenkins), menguan la química de la pareja protagonista.
Lo mejor: Su concepto del amor.
Lo peor: Que Mila Kunis no enseña nada.
