En una escena se hace mención al filme ‘Extraños en un tren’ de Alfred Hitchcock, aunque no se trata de una revisión salvaje de aquella mítica película, es una buddy film descabellada con un mensaje verídico. Numerosos homenajes a películas como por ejemplo una escena que me recordó a ‘Pulp Fiction’, en la que Vincent Vega inyectaba una jeringuilla de adrenalina en el corazón de Mia Wallace, ésta con una sobredosis de cocaína. Más bien que una comedia a tomarse en serio, es una comedia apolítica sobre el mundo laboral, el mobbing y el momento que vivimos.
Lo mejor: La mezcla de sutileza y grosería.
Lo peor: Te quedas con las ganas de más Kevin Spacey.
