¿ Por qué sale el sol? ¿ Qué Dios hace que muera un niño? ¿ Por qué es tan
difícil amar y ser amado? ¿Hay que saber perdonar y reconciliarse con uno mismo?
Estas y muchas más preguntas existencialistas forman parte de la propuesta.
Empieza el film, durante un buen rato hace que te mantengas pegado a tu
butaca sin permitirte apenas respirar, expectación, sobrecogimiento, emoción
contenida…
Poesía visual y emocional, filosofía y metafísica que poco a poco te va
envolviendo con una propuesta diferente de narrativa, poco diálogo entre los
personajes, una voz en off es la que se encarga de llevar el hilo de la
historia.Por momentos crees estar viendo un documental o mejor
aun, fisgoneando los vídeos privados de una familia y su vida, pero, no se sabe
por qué, de repente ese documental se transforma en uno de naturaleza,
medusas, dunas, peces, volcanes en erupción, minutos y minutos de imágenes,
en las que el director probablemente quiere decir algo, pero, ¿realmente quiere
decírselo al espectador? parece que lamentablemente olvida que el arte
también es para compartir, rompe la película y el vínculo con el que la está
viendo haciendo que desconectes y sintiéndote en ese instante
estafado, una pena…
Cuando pasan esos incongruentes minutos, con gran esfuerzo, vuelves a
sumergirte en las vidas de estas personas a las que estabas espiando, un padre
frustrado incapaz de amar sin odiar, a veces
adorable y otras abominable, un hijo desconcertado que ama a ese padre, lo
teme, lo admira y lo imita,tan solo para contentarle, aunque preferiría verlo muerto,
una madre con un espíritu blanco, bondadosa y llena de paz que ve como su
vida se trunca por momentos… Toda esta amalgama
de sentimientos al límite te contagia la sensación de vértigo, siempre al borde
del precipicio…
Esta película te mueve las entrañas por dentro, son más de dos horas en las que
puedes o no puedes entrar en su juego, si no lo haces probablemente te
aburrirá, pero si lo haces desatará tus emociones y hará que salgas del cine con
los sentimientos a flor de piel.
