Tras demostrar mi admiración por el susodicho, quiero decir que todo intento de analizar esta película buscando homenajes, referencias o similitudes con otras de cualquiera de los géneros que aúna, es una pérdida de tiempo porque, tanto si existen como si no, resulta irrelevante. Se trata simplemente de un puro divertimento. Un espectáculo para recrearte y no pensar (algo que a veces se echa en falta). ¡Yo me lo pase genial.
No importa si la historia es un poco absurda. Tienes una del Oeste, perfectamente ambientada con su salón, forajidos, indios, un sheriff pardillo, el amo del pueblo y un duro con su corazoncito. A eso le sumas una de ciencia ficción, con muy buenos efectos especiales (destaca el espectacular brazalete) pero en la cantidad justa para no cargarse la historia. Con esos ingredientes Jon Favreau obtiene una mezcla que te intriga, te hace sonreir y sobre todo te entretiene. Este director no sé que hace pero con sus pelis (“Ironman” e “Ironman 2”) logra que me divierta mucho en el cine. Tal vez no sean grandes películas pero son muy muy entretenidas.
Harrison Ford, muy acertado en su papel, y Craig forman un tándem perfecto: Dos adversarios fuertes que acaban trabajando codo con codo, cada uno en su estilo. La que desentona en el conjunto es la escuálida Olivia Wilde porque cuesta un poco creer que con ese físico pueda hacer algunas de las cosas que hace. Del resto de los actores me quedo con David O´hara (Henry Howard, en “Los Tudor”), del que no queda ni un cachito…. ¡con lo bien que me cae!.
Lo mejor: DANIEL CRAIG...¡AY!
Lo peor: OLIVIA WILDE
