El turbador y atormentado personaje que crea Michelle Jenner es fascinante. Desde su pérdida de la infancia hasta que se convierte en toda una mujer, transitará por un rugoso y largo camino a través del dolor, para así al fin conseguir la superación de todos sus temores. Se hará cada vez más fuerte y se enfrentará cara a cara con todos sus problemas, sin rencor, sin miedo, y evitará convertirse en ese monstruo afligido que lleva en su interior.
Lo mejor: Su decoroso punto de vista.
Lo peor: La falta de continuidad en la historia de los padres.
