Si hay algo que caracteriza al director de ‘Lock & Stock’, ‘Snatch’ y ‘RocknRolla’, es su frenética y adherente narración cuyo fin es dejarte pasmado. Nada tiene que ver; la estilizada figura del detective clásico, su distintivo atuendo integrado por un largo abrigo de viaje, una gorra y una pipa de fumar, su perspicacia, su inteligencia, su conocimiento en química y su extraordinaria destreza de deducción; con este Sherlock Holmes del siglo XXI.
Interpretado por el fascinante y sugestivo Robert Downey Jr., este nuevo detective practica Kung Fu en sus peleas, viste con un hato estrafalario y su capacidad deductiva es llevada al extremo, pasando por las técnicas de rastreo del CSI. Su acción rocambolesca, la sombría ambientación de Londres y la camaradería de Robert Downey Jr. y Jude Law son meros artificios de entretenimiento en los que se sustenta el film. Perteneciente al género “steampunk” creado en los años 80 por novelistas pioneros como Julio Verne, el propio Conan Doyle, entre otros, e incluso en las novelas de Charles Dickens se apreciaba esa Época victoriana en la que se desarrolla esta historia. Los personajes de Doyle fueron llevados a la gran pantalla infinidad de ocasiones, elementalmente no me visto todas, y esta es una más.
