La película comienza con un puñetazo directo al estómago que te deja K.O. en el primer asalto. Su narración es tan convencional que la acción dramática te deja de interesarte en determinados momentos. Pero su punto fuerte son las interpretaciones, Christian Bale destaca por encima de todo el reparto, está maravilloso, hipnótico y abrumador. Mark Wahlberg realiza una correcta actuación pero sin llegar a fascinar tanto como el personaje de Dicky Eklund.
Lo mejor: Christian Bale.
Lo peor: Una historia que se repite.
