En ‘Black Swan’ se combina la psicología, el terror y la intriga describiendo la esquizofrénica personalidad de una mujer, deseada por un retorcido maestro, manipulada por sus feroces compañeras, alguien que personifica con naturalidad la pureza del cisne blanco pero que descubre su lado oscuro, su facilidad para convertirse en el tenebroso cisne negro. Ese cisne encarnado en una asombrosa interpretación de Natalie Portman, que nos mantiene hipnotizados durante todo el metraje con sus perfectos movimientos coreográficos. ‘Black Swan’ es una bellísima y punzante obra de arte.
Lo mejor: La media hora final.
Lo peor: Que se la pierda.
