El templario (encarnado por James Purefoy, algo así como un Hugh Jackman sacado de Disney Channel) es una especie de William Wallace, pero con una descortesía y subordinación que rozan lo absurdo. Y ese rey llamado Juan sin Tierra encarnado por un descentrado Paul Giamatti, quién reclutó un ejército de mercenarios para eliminar a quienes habían firmado la Carta Magna que limitaba los poderes del monarca. Lo peor sin duda son sus batallas. La acción es filmada con una cámara enferma de parkinson y tambaleante que no deja apreciar con nitidez los espadazos descuartizando al enemigo. ‘Ironclad’, con ciertos altibajos narrativos, consigue recrear unos tiempos de brutalidad y oscuridad medieval.
Lo mejor: Consigue recrear unos tiempos de brutalidad y oscuridad medieval.
Lo peor: Sin duda son sus batallas.
