Transformers 3: sudor, metal y acción envuelto en los habituales excesos de Bay, con una última hora que ya es historia

★★★★☆ Muy Buena

Transformers: el lado oscuro de la luna

Suelo afirmar, con rotundidad, que Transformers es la mejor película de la historia. Normalmente, me miran como a un demente; pero sigo considerando que aquel film, supone la perfección del cine espectáculo. Ofrecía el apabullante domino de la acción de Michael Bay, junto a un tono familiar y cómico heredado de Spielberg, que ejerce de productor ejecutivo.

 

Nos guste o no, Michael Bay, ha sentado una forma de hacer cine de acción contemporáneo. Él solito puso de moda los planos de menos de un segundo, el montaje frenético y las batallas, en las que mas que ver, se intuye. Por mi parte, soy un defensor, y admirador, de Bay, a pesar de lo largas que son siempre sus películas, y de algún que otro bodrio indefendible, como Pearl Harbor.

 

Transformers 3: el lado oscuro de la Luna, ofrece todas las virtudes y defectos de tan peculiar cineasta.  En la primera hora y media se dan cita su apología militar, su uso abusivo y efectivo de la cámara lenta, los diálogos intrascendentes, la falta de cierto ritmo, etc. Y uno tiene la sensación de estar frente a otro pequeño error, como fue la segunda entrega de los Autobots.

 

Un servidor se tiraba de los pelos, viendo el patético uso de las canciones, pop blandengue, que hacía el señor Bay. Se reía viendo lo accesorio del papel femenino de la función; en este aspecto el director demuestra, como siempre ha hecho, tener sentido del humor, presentado a la modelo-actriz Rosie Huntington-Whiteley, mediante un plano de su culo; o disfrutaba con lo sobreactuado que estaba todo el reparto, desde John Malkovich, hasta un excesivamente hinstriónico Ken Jeong. Parece que Bay se borró de la dirección de actores. Solo los fichajes, Patrick Dempsey y Frances McDormand, parecen disfrutar de verdad de sus roles, siendo conscientes de en que tipo de producción se encuentran. Shia LaBeouf es todo un actor a descubrir, y es una de las grandes bazas de la saga, como John Turturro, de lejos, lo más gracioso de la función.

 

Una vez transcurrida la primera hora y media, empieza LA PELÍCULA. El espectador tiene por delante una hora llena de explosiones, saltos, batallas, disparos, robots, edificios cayéndose, militares, naves alienígenas. Una verdadera brutalidad. Una orgía de metal, en la que el acercamiento de Bay a las escenas de acción, es casi pornográfico.

 

Esta última hora, debe pasar a la historia del cine de acción. Un servidor, nunca había visto nada parecido en una sala de cine, ni fuera de ella. Espectacular, es un adjetivo que se queda excesivamente corto, para lo que Bay nos ofrece en esos 60 minutos. El uso del 3D, espectacular, sumerge al público, en mitad de la batalla, entre cristales rotos, metal y explosiones. Una hora de pura acción, adrenalítica, ininterrumpida, que deja con la boca abierta. Lo mismo puede decirse de los increíbles efectos especiales de la cinta, que alcanzan cotas de excelencia.

 

Solo por la última hora, Transformers 3, es por el momento, junto a X-MEN, el film del verano. Y puedo afirmar con rotundidad que la batalla de Chicago, es lo mejor que ha dado el cine palomitero en toda su historia. ¿Quién necesita personajes, arcos dramáticos o diálogos trabajados? cuando puede disfrutar de robots alienígenas que se transforman en vehículos. Gracias de nuevo, señor Bay.

Lo mejor: La última hora
Lo peor: El Kennedy digital
publicado por Alberto Zamora López el 28 junio, 2011

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.