Además, esta plagada de momentos y cosillas vergonzosas, a saber: Los esbirros de Magneto, con cara permanente de "soy malo y me gusta", de esos que cuando acorralan a alguien dicen "¿Vas a alguna parte?". ¿Y que me decís de Kitty Pryde provocando al ridículo Juggernaut llamándole cara culo (uyyy, ¡¡Que malotaaaa!!)? Pues hay unas cuantas así.
Pero sin embargo… La peli se salva gracias a momentos aislados muy buenos, como las dos escenas en las que Fénix se pone a destruir a lo loco, la incursión de Lobezno en el campamento de Magneto, o las brevísimas apariciones de Ángel.
Y oye, cosas como que salgan, por fin, los Centinelas, la Sala del Peligro, o mi querido Bestia… Molan. Pero vamos, está lejos, muy lejos de sus predecesoras.
Lo mejor: Algunos momentos puntuales realmente buenos. Los múltiples guiños a los fans.
Lo peor: Es un producto totalmente vacío, a diferencia de sus predecesoras.
