Cuando un film americano reúne tantos talentos interpretativos alrededor de una película discreta muchos creemos que puede ser una pequeña joya a descubrir, pero cuando veo una gran oportunidad perdida como ésta me doy cuenta de lo mal que está la industria del cine en cuanto a guiones de calidad.
Solitary man podría ser una excelente película con un personaje amargado, abandonado y destinado a autodestruirse, pero en cambio optan por describir un personaje irredento cuyo comportamiento es poco justificable en la historia.
Michael Douglas es un exitoso vendedor de coches que recibe una inquietante noticia. Tal y como cuenta el engañoso trailer, se vuelve un hombre que persigue a chicas jóvenes y se empeña en vivir la vida entre mujeres y el sueño de recuperar un negocio perdido.
El film está dirigido con corrección tirando al aburrimiento. Y a pesar de que los directores tienen todos los ingredientes para hacer una película con personaje central muy interesante optan por caer en tópicos y en un guión vago. Olvidable.
