Campamento flipy (campamento flipy)

Los muchachos de La Hora Chanante siempre me han caído bien. Hubo una época en la que mi relación con ellos se transformo en amor-odio, momento que coincidió con su progresiva modernización. Que se volvieron demasiado poppies vamos. Tampoco ayudo descubrir que simplemente copiaban a Monty Phyton, pero cambiando las coordenadas geográficas, y es que siempre nos resultara más gracioso, por cercano, Albacete que Londres.

  Campamento Flipy me tenía desconcertado. Su nombre y su argumento, un film de campamentos con niños, hacían pensar en un film infantil, juvenil si me apuras, pero detrás estaban los chanantes, por lo que su humor debía estar presente. 

Una vez visto el film, sigo igual de descolocado. Me resulta imposible determinar el público objetivo de un film tan anárquico, extraño y pasado de vueltas. Una auténtica locura de principio a fin. Impregnado de chistes fáciles, escatología, un extraño humor absurdo y muchas, muchas referencias cinematográficas. Puede que fuera por tan alocado popurrí, pero yo disfrute del film.

  Su puesta es escena es puro comic, de hecho muchas secuencias avanzan mediante viñetas, directamente dibujadas. Como gran fan de los tebeos, siempre agradezco estos recursos. Lo mismo puede decirse de su paleta de colores, tremendamente naif, llena de colores brillantes, como en la secuencia de la discoteca. Incluso los mocos son de un verde fosforito. 

El punto fuerte del film, sin lugar a dudas son sus actores. Ernesto Sevilla, Carlos Areces, Raúl Cimas, etc. Hacen lo de siempre, vale, pero son tronchantes, y yo, seguiré riéndome como un loco cuando oiga expresiones como fanegas. Descacharrante es el Cirilo de Sevilla y el Jeremías de Areces. La película es suya, aunque se eche en falta la presencia del enorme Julián López, que hace poco nos brindo uno de los mejores secundarios cómicos que he visto en mucho tiempo: Juan Carlitros en No Controles.

  Flipy es un problema. Durante toda la proyección se tiene demasiado presente ese repugnante programa de tonterías, sin gracia, llamado El Hormiguero, lo que se convierte en lastre para el propio actor. Aún así, su peculiar voz y físico, le salvan de la quema, resultando divertido en ocasiones.  

Una agradable sorpresa, que desde luego no gustara a todo el mundo. Habrá quien la considere una gilipollez, cosa que es, sin duda, y querrá volarse los sesos con una Magnum 357. Si os gustan los gags de los chanantes, la disfrutareis. Yo por mi parte, me lleve una alegría al encontrar un film que incluye referencias a Algo pasa con Mary, Salvar al soldado Ryan, mocos, pedos, mierda e incluso la presencia de un ewok.

  Lo que parecía una película infantil era en realidad el film trash del año. Tiene pelotas el asunto.
Lo mejor: El despiporre que supone
Lo peor: No comprender el film
publicado por Alberto Zamora López el 17 abril, 2011

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.