Es de agradecer que el metraje no se extienda demasiado, pues con los noventa y cinco minutos que dura, es tiempo suficiente para relatarnos los hechos, aunque deja muchas incógnitas abiertas al espectador. Narrada de forma divertida con una voz en off, que nos va relatando lo ocurrido, lo que va a ocurrir y lo que ocurrió en tiempos anteriores.
Sin ser un gran largometraje, entretiene y consigue sacar una sonrisa de los labios, que no una carcacajada, al espectador que tenga un poco de sentido del humor.
Lo mejor: El sentido del humor del guión
