Crítica de Caperucita Roja (suave y blanda aproximación a la historia de la joven y el lobo)

★★☆☆☆ Mediocre

Caperucita roja (Red riding hood)

Cualquier posibilidad de ver una aproximación adulta, oscura, arriesgada y sexual, al mito de Caperucita Roja, se va al garete cuando encargas la dirección a alguien tan inepto, cinematográficamente hablando, como Catherine Hardwicke.

  La directora de Los amos del Dogtown, lo único salvable de su filmografía, se dedica durante toda la proyección a dar un curso acelerado de cómo no dirigir un film. La texana demuestra, una vez más, su total falta de garra a la hora de rodar las escenas de acción (el ataque al poblado) y su discutible sentido estético (la tendencia a inundar las escenas de colores pastel). Igual de criticable resultan las torpes escenas de asedio subjetivo y el ridículo desarrollo del personaje interpretado por Gary Oldman, el padre Solomon. 

Hablar de Caperucita Roja, sin nombrar a Crepúsculo, también de Hardwicke, se antoja imposible. El film que nos ocupa ha sido pasado por el mismo filtro que los vampiros beatos de Stephanie Meyer, con el objetivo de atrapar a la mayor cantidad de audiencia, teenager, posible. No existe otra justificación posible a la introducción de temas de rock o de pop alternativo dentro del film. Este recurso se revela como un acierto en muy contados casos, siendo extraño en la mayoría de las ocasiones.

  Todo se queda a medio gas. El cocktail planteado, problablemente más por los productores  que por el guionista o la directora, intenta combinar elementos terroríficos, escenas de acción, misterio (la identidad del hombre lobo) y una trama romántica juvenil que recuerda demasiado al triángulo Edwar-Bella y el chico perro, cuyo nombre no recuerdo. El principal problema es que no se profundiza en ninguno de estos elementos, salvo en la trama amorosa, lo que se configura como un fallo garrafal en un film que pedía a gritos una mayor carga de truculencia y oscuridad. 

No todo son elementos negativos. El film entretiene durante todo su metraje y cuenta con buenos actores… que estén aprovechados es otra cosa. Amanda Seyfried irradia al mismo tiempo inocencia y sexualidad, algo que no se explota en ningún momento (ya sabéis, el film tiene que ser para menores de 13 años) y andan también por allí Virginia Madsen o Julie Christie. La nota negativa del elenco actoral se la llevan los dos pretendientes de Caperucita, los únicos miembros de la aldea que están bien peinados y perfectamente afeitados.

  Afortunadamente, el film es respetuoso con la figura del hombre lobo y la mayoría de los elementos habituales del mito están presentes: la plata, la luna llena, la transmisión por mordisco. Hubiera sido escalofriante, y no el buen sentido, si hubieran decidido cargarse el universo del personaje, como hicieron con los pobres vampiros, poniéndoles a brillar al sol. 

Un mayor presupuesto, no olvidemos que ahora es Warner y no Summit (productora de Crepúsculo) quién esta detrás del film,  se traduce en un mayor empaque visual, que Hardwicke se empeña en deslucir constantemente.

  Caperucita Roja es como un chicle. Al principio sabe bien, pero al poco tiempo, se queda soso y muy, pero que muy, blando.
Lo mejor: La ambientación
Lo peor: La puesta en escena
publicado por Alberto Zamora López el 12 abril, 2011

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