Con este argumento, el director Guillaume Canet, profundiza en la fragilidad humana, tratando los sentimientos reprimidos que todos llevamos dentro y que tanto nos cuesta sacar al exterior, esas pequeñas mentiras, pero que en situaciones de alta tensión emocional acaban por salir, provocando una reacción en cadena en los demás individuos que nos rodean. Lo cual crea algún roce entre los amigos, enfrentamientos en las parejas y la reflexión individual sobre sí mismo de cada personaje. Con unos toques de humor para no hacer muy densa la trama.
Estupenda Marion Cotillard, que interpreta el papel de la perfecta amiga que todos tenemos o quisiéramos tener, enamorando a la cámara al mismo tiempo. El resto del reparto bastante correcto. Una muy bien escogida banda sonora y una agradable fotografía, sobre todo en las escenas de la costa.
Recomendable largometraje para un público adulto, absténganse de ir a verla, los aficionados a las películas de acción, y efectos especiales.
Tímidos aplausos al finalizar la proyección
Lo mejor: Marion Cotillard
