Este producto viene siendo un drama de terror, con música hard-rock y vísceras volando por ahí en ocasiones, pero también con canciones románticas y tranquiloides, e incluso una canción en italiano al estilo de la ópera clásica, hacia el final.
La banda sonora es buenísima, las canciones superpegadizas, y el estilo visual muy característico. La edición le hace parecer a ratos un videoclip de una hora y media (lo que me recuerda que aún me tengo que ver "Pink Floyd’s The Wall"). Y la estructura narrativa es, como su título indica, el propio de una ópera dramática. Me he enamorado de esta película, la podría ver un sinfín de veces. Por ello me cuesta ponerle una puntuación medianamente objetiva, así que se queda con un 9/10.
¿He mencionado que las otras tres películas de este director son Saw II, Saw III y Saw IV? Oh, sí, de ahí los higadillos, y de ahí que algunos comenten que la saga de Saw a veces tiene aspecto de videoclip.
Lo peor: La campaña de Distribución. ¿Sabíais que en su país de origen sólo se estrenó en siete cines?
