La unión de Trueba y Mariscal en esta película es un hecho curioso ya que el primero nunca había experimentado con la animación y el segundo no había hecho lo propio en un largometraje. El trabajo de ambos, junto con la figura de Valdés en la composición de la música, resulta como mínimo, a primera vista, un proyecto interesante, cuyos frutos están siendo muy satisfactorios al ser bien recibida la película en diferentes festivales de cine y conseguir recientemente el Goya a la mejor película de animación. Pero lo que falla en la historia es precisamente la relación entre Chico y Rita. La poca originalidad de su historia de amor y de sus diálogos, narrado con un ritmo narrativo con demasiados vaivenes, es salvada por la música de Bebo Valdés, por detalles de la animación y por imágenes memorables para el espectador, como ver Central Park nevado.
Y es que con la excusa de esta historia de amor, el espectador disfruta con la presencia de artistas tan notables como Charlie Parker y Dizzy Gillespie, cuyas actuaciones son de lo más logrado de la película. Pero es que hay varias escenas muy bien realizadas, con movimientos de cámara lentos siguiendo el paso de los personajes y resaltando la luz, los colores, los trazos en negro, y los maravillosos fondos que recuerdan bastante a los que realiza el dibujante de cómics Miguelanxo Prado. Todo para dar a la historia un enfoque alegre, sugerente y lleno de sensaciones. Las misma letras de crédito iniciales ya dan bastante vitalidad a la historia, rematado con la original animación que sirve de enlace con el viaje que hace Chico a Nueva York donde descubrirá los grandes carteles luminosos de la ciudad.
La técnica de animación se basa en el trabajo con actores para conseguir una interpretación realista y de esta manera intentar transmitir las emociones propias de un actor. Por eso se rodaron cuatro semanas en La Habana aunque Trueba al inicio no estaba de acuerdo con esa idea, pero Errando creía que era lo mejor, como comenta Trueba en la web de la película: "gracias a ello hemos podido dar a los animadores la información óptica sobre los movimientos de los actores y también se han podido crear movimientos con la cámara más orgánicos, más humanos”. Sin lugar a dudas, el espectador encuentra detalles en los planos muy interesantes y el trazo negro antes mencionado es muy eficaz a la hora de ver aparecer y desaparecer líneas que perfilan partes del cuerpo de los personajes y de la misma ropa que llevan. También hay que destacar la utilización del 3D, como se puede ver en la excelente persecución de coches en una escena de la película.
Y debido seguramente a la inolvidable experiencia y en general al buen recibimiento de la película, Trueba y Mariscal volverán a trabajar juntos en tres proyectos más, después de que seis años atrás pensaran en trabajar juntos en una película de animación.
Lo mejor: Detalles en la animación y varias bellas imágenes
Lo peor: la historia de amor
