La esencia principal de este filme no es el desarrollo de la trama en sí, sino los papeles que desempeñan el destino y el perdón; características que definen el estilo de M. Night Shyamalan

★★★★☆ Muy Buena

La trampa del mal (Devil)

  El próximo viernes 4 de febrero se estrenará en los cines españoles la nueva obra producida por M. Night Shyamalan, “La Trampa del Mal” la cual algunos ya hemos podido ver.

  La trama de la película es bastante simple: cinco personas, desconocidas entre ellas, se ven obligados a convivir juntos en un ascensor averiado de un edificio empresarial. Poco a poco empiezan a ocurrir cosas malas, viéndose alguna de las personas heridas. Cuatro personas no saben que, una de ellas es, ni más ni menos que el Diablo. Lo que va siendo una situación incómoda se va convirtiendo en una situación de terror. El caso es llevado por un agente de policía escéptico en el aspecto sobrenatural. A medida que van ocurriendo los terribles sucesos el policía se va dando cuenta de que no le ha tocado este caso por casualidad, sino porque el destino lo ha querido así.

  Las cinco personas cuentan con un pasado que esconder, las cuales han sido elegidas para ser llevadas al infierno. Paralelamente al desarrollo de la trama, uno de los guardias de seguridad va narrando una historia que le contaba su abuela sobre el Diablo que va coincidiendo con los sucesos – esta idea de los cuentos se puede ver plasmada en otras películas de Shyamalan como por ejemplo en “La Joven del Agua”. El final cuenta con una gran dosis de “perdones” y “destinos”. 

M. Night Shyamalan ha vuelto hacer una obra simple y maestra. Digo Shyamalan porque, a pesar de que el director de la película es John Erick Dowdle, se nota que el director indio ha metido mano en ella. En todas sus películas, desde “Mis Primeros Amigos” hasta “La Trampa del Mal”, se puede observar que el hombre está en el mundo para cumplir un objetivo, que las cosas que ocurren a nuestro alrededor no son por casualidad, sino porque el destino llama a nuestras puertas

Otra idea que fundamenta esta película es el perdón. Cualquier acto malvado que hagamos en nuestra vida, por muy malo que sea, siempre puede ser perdonado. Todo esto visto desde el punto sobrenatural. Cuando realmente una persona está arrepentida de sus “pecados” debe ser perdonado, porque “si el Diablo existe, entonces también debe existir Dios”.

Lo mejor: El transfondo del cine de Shyamalan.
publicado por Jose Mª Iniesta Ohoa el 2 febrero, 2011

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