Emotivo film sobre las vivencias de un niño que pasa 12 años solo en el monte, y de cómo sobrevive.

★★★☆☆ Buena

Mientras el personal estaba gozando con el Barcelona-Real Madrid, yo estaba disfrutando de una película y, además, española. De hecho, estas últimas semanas estoy viendo bastante cine nacional, y encima de géneros variados: he pasado por el biopic humorístico de El Gran Vázquez, por la opresión dramática de Enterrado, por un drama de posguerra en Pan negro, y ahora me he paseado por Sierra Morena en una aventura basada en hechos reales en Entrelobos (Ídem, 2010), una película que si bien no es redonda ha hecho que saliera del cine encantado.

El film nos narra la historia de Marcos, un niño que por avatares de la vida acaba solo en mitad del monte, y de cómo sobrevive e incluso hace amistad con los lobos.

Gerardo Olivares (que tiene varios documentales en su haber, así como un par de filmes) dirige y escribe esta coproducción hispano-alemana de muy buena factura técnica, en la que sobresale una gran fotografía y los parajes naturales donde se rodó el film, así como la ambientación en los pocos escenarios antropizados que aparecen, que nos trasladan de verdad al año 1954. Pero no sólo en lo visual me ha gustado, ya que lo que es sobre todo al principio de la película podemos ver claramente cómo era la sociedad rural andaluza de la época, donde "los señoritos" eran personajes con el poder de dejar a una familia sin nada, y que explotaban sin miramientos a sus "trabajadores" y a los hijos de éstos por muy pequeños que fueran, y les importaban bien poco siempre y cuando no les perjudicara. También vemos cómo algunos de esos trabajadores, sobre todo los que tenían ciertas responsabilidades (los aperadores o capateces), podían llegar a ser incluso peores que sus amos, con tan sólo unas pocas escenas queda patente todos esos detalles. Yendo a una parte más amable, me ha encantado también ver cómo el protagonista aprende con el espectador métodos que se usaban (y no pocos se siguen usando en el campo andaluz) para cazar conejos o pajarillos, y así poder llevarse algo a la boca.

La película es, desde luego, toda una delicia para la vista, sin embargo, como ya he apuntado en el primer párrafo, no es un trabajo redondo. Si bien toda su primera parte está genial, a partir de la desaparición de cierto personaje el ritmo es irregular, no llegando a resultar pesada, pero sí lenta en más de un momento, cosa que puede impacientar a parte de los espectadores. No obstante, en el último acto el ritmo vuelve a ser el adecuado hasta llegar a un final profundamente emotivo.

En cuanto al reparto, hay que aclarar que aunque en el cartel se nos anuncia como protagonista absoluto al convincente Juan José Ballesta (del cual se estrena este mismo mes la interesante Bruc), lo cierto es que el auténtico actor principal es, junto con la propia Sierra Morena y sus habitantes animales, el debutante Manuel Camacho, un niño con unos ojazos verdes que cautivan, y que me da la impresión que se lo ha pasado pipa haciendo el film; también participan Carlos Bardem (Celda 211), Alex Brendemühl (Héroes), Antonio Dechent (Atún y chocolate), Luisa Martín (Las 13 rosas, Médico de familia), y un inmenso Sancho Gracia (El crimen del padre Amaro), entre otros.

Es bien cierto que siento cierta debilidad por este tipo de historias, y más si la misma está ubicada en paisajes que para mí son familiares y me encantan, pero no por ello resto valor al trabajo de Gerardo Olivares en Entrelobos, ya que ha logrado recrear perfectamente el ambiente y las gentes de la época, y ha sabido imprimir a la historia la fuerza necesaria para que el espectador se meta de lleno en ella, y a pesar de que no lo haya conseguido en toda la cinta el conjunto resulta más que satisfactorio. La historia de Marcos Rodríguez Pantoja merecía la pena llevarse a la gran pantalla, al igual que merece la pena pagar una entrada por ella.
Lo mejor: -La recreación de la sociedad de la época, conseguida con tan sólo unas pocas pinceladas. -La fotografía y los paisajes de Sierra Morena (del Parque Natural de Sierra Cardeña y Montoro, para ser exactos). -Los intérpretes, destacando un gran Sancho Gracia.
Lo peor: -El ritmo, un tanto irregular.
publicado por Raul Neovallense el 4 diciembre, 2010

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre

Desde 2005 muchocine es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.